Perek 4, Mishná 10

 

 

Rabí Meir dice: Reduce tu dedicación a los asuntos de negocio y ocúpate de la Torá. Sé humilde de espíritu ante cualquier hombre. Y si has descuidado la Torá, se te presentarán muchas razones para anularla, más si te esforzaste por la Torá, Él te recompensará generosamente.

 

Rabí Meir fue uno de los más grandes Tanaím. Es el tercer sabio mencionado con más frecuencia en las Mishnayot, mismas que fueran codificadas por Rabí Yehudá HaNasí. Aparentemente su nombre verdadero era Measha, pero era llamado Meír (iluminador), y en ocasiones Nehorai (su equivalente arameo),[1] porque "iluminaba” con su sabiduría y su piedad a los sabios en temas de Halajá (Ley Normativa)". El Talmud informa que Rabí Meir era descendiente del emperador romano Nerón, quien, temiendo al castigo Divino a quien destruyera el segundo Bet HaMikdash, huyó de Roma y se convirtió al judaísmo.[2] Es interesante que el nombre de Nerón proviene de la palabra hebrea “Ner” que significa vela, luz (Meir).

 

En su juventud, Rabí Meir fue a estudiar con Rabí Akibá,[3] y dado que no pudo comprender las enseñanzas de su mentor, se presentó ante Rabí Ishmael y estudió con él, después de un tiempo, retornó ante Rabí Akibá y estudió el análisis lógico. Gracias a la instrucción de los principios básicos que recibió de Rabí Ishmael, pudo entonces comprender las enseñanzas más complejas de Rabí Akibá.[4]

 

Rabi Yehudá Hanasí lo consideró una autoridad en la compilación de la Mishná, puesto que, como atestigua el Talmud, cuando la Mishná presenta simplemente un fallo sin mencionar a ningún Sabio o Sabios (Stam Mishná), se le atribuye a Rabí Meir. Fue un gran predicador de la Agadá (interpretación homilética de los textos sagrados), se decía que conocía trescientas parábolas en apoyo de sus enseñanzas éticas. Poseedor de una memoria prodigiosa, Rabí Meír era escriba de oficio. Cierta vez celebró Purim en una pequeña comunidad judía que no tenía copia del Libro de Ester. Escribió todo el "rollo de Ester" de memoria.

 

Su tercer maestro fue el controvertido y conflictivo Elishá Ben Abuyá (a quien el Talmud llamaría Ajer, "el otro"), quien en sus últimos años fue trágicamente tentado por la filosofía griega, y abandonó el legado ancestral. A pesar de que toda la comunidad se apartó de él, Rabí Meír no lo abandonó, ni renunció a sus enseñanzas, supo descartar la herejía y el comportamiento pecaminoso de Ajer, y extraer las valiosas enseñanzas de la Torá que aún permanecían dentro de él; en palabras del Talmud: “Comía el interior de la granada [las enseñanzas de la Torá] y tiraba la cáscara no comestible [lo que fuera inapropiado]”.[5] Al final, consiguió que fuera perdonado, por el mérito de haber instruido a un alumno como él.

 

Rabí Meir estaba casado con Beruriá, una mujer excepcional que era la hija de Rabí Janiná Ben Teradión, era una mujer brillantemente ilustrada por derecho propio y ocasionalmente le daba una eficaz respuesta o una arrolladora reprimenda al intelectual que, lamentablemente, la subestimaba. El Talmud relata que, durante la cruda persecución romana bajo el malvado Adriano, Beruriá le pidió a su esposo que rescatara a su hermana, la cual había sido capturada y encarcelada en una casa donde se ejercía la prostitución.

 

Rabí Meir se vistió como un caballero romano, tomó un puñado de dinares [moneda corriente en su época] y salió a cumplir la Mitzvá de Pidión Shebuím. En el camino se dijo a sí mismo: “Si con ella no se ha cometido ninguna transgresión, se le hará un milagro; pero si ella transgredió, no saldrá libre”. Después que comprobó que la mujer no había pecado, se dirigió al guardián e intentó disuadirlo para que se la entregara. El celador le dijo: “Temo que, si la libero, seré castigado por el gobierno”. Rabí Meir le dijo: “Toma este recipiente lleno de dinares; dale la mitad al gobierno como soborno, y la otra mitad será para ti”. El guardia le dijo: “Pero cuando se acabe el dinero, ¿qué haré?”. Le respondió: “Solamente tienes que pronunciar: “¡D-os de Meir, respóndeme! Y serás salvado”. “¿Y quién me asegura que seré salvado por esta declaración?”. El Sabio le dijo: “Ahora verás”, había cerca unos perros entrenados para el ataque; Rabí Meir tomó un terrón de tierra, se los arrojó a los canes, se levantaron furiosos y corrieron a devorarlo, el Sabio pronunció: “¡D-os de Meir, respóndeme!” Los perros se amansaron y regresaron a su lugar, después de ver esto, el guardia comprobó la veracidad de las palabras del judío, y entonces accedió a liberar a la hija de Rabí Janiná ben Teradión.

 

Finalmente, la noticia que la joven judía había escapado, llegó a oídos de la corte del rey, y de inmediato, sentenciaron al guardia para ser colgado, el soborno no funcionó y cuando se encontraba en el cadalso, pronunció: “¡D-os de Meir, respóndeme!” la cuerda se rompió varias veces y al ver que no podían ejecutarlo. Le preguntaron cómo lo hacía, y les relató la historia. Luego fueron y grabaron la imagen de Rabí Meir en la entrada de Roma donde sería vista por todos, y dijeron: “Cualquiera que vea a un hombre con este rostro, debe entregarlo a la justicia”. Un día, unos hombres reconocieron a Rabí Meir y corrieron tras él, se escapó de ellos y entró en un lugar impuro para esconderse. Algunos dicen que vio comida cocinada por gentiles y mojó uno de sus dedos en la comida y la probó con el otro dedo, y así los engañó haciéndoles creer que estaba comiendo su comida, lo que sabían que Rabí Meir no se atrevería a ingerir un alimento prohibido para los judíos. Otros dicen que escapó gracias a la intervención de Eliahu Hanabí.[6]

 

Después de la muerte de Adriano, cuando el decreto fue abolido, Rabí Meir regresó de Babilonia a Éretz Israel para restaurar y revitalizar al pueblo judío. Durante el asedio romano, abolieron el Sanedrín y no permitían que los Jajamim se reunieran para calcular meses y crear años bisiestos, algo que es esencial, ya que sincroniza los años solares y lunares, asegurando que las festividades ocurran en las estaciones apropiadas.[7] Los decretos se relajaron un poco,[8] y siete estudiantes de Rabí Akibá, el mayor de los cuales fue Rabí Meir, regresaron del extranjero y se reunieron en el Valle de Rimón para declarar un año bisiesto.[9] Posteriormente, los Sabios pudieron continuar este importante trabajo reuniéndose en Usha, donde la situación era más pacífica, por un período de tiempo, pero luego se vieron obligados nuevamente para bajar a Yavne.

 

Rabí Meir fue conocido por su agudo intelecto y perspicacia, lo que llevó a Rabí Ajá Bar Janiná a declarar: “El Señor sabe que no hubo nadie en la generación de Rabí Meir tan grande como él”. ¿Por qué, entonces, varios de sus colegas no compartían su punto de vista? Porque ellos se dieron cuenta de que podía llegar a profundidades que ellos no podían comprender por completo, y no pudieron juzgar la validez de sus argumentos.[10] De hecho, la brillantez de Rabí Meir era tal que cuando estudiaba: ¡Parecía como si estuviera desarraigando la mayor de las montañas y moliéndolas unas contra otras!;[11] y en el Cielo declararon: Tengan cuidado con Rabí Meir y su estudio de la Torá.[12]© Musarito semanal.    by Elias E. Askenazi

 

 

“Delante de los justos y sabios posa el honor”.[13]

 

 

 

 

 

 

 

[1] Eruvin 13b.

 

[2] Gittin 56a.

 

[3] Sanedrín 14a.

 

[4] Ver Eruvin 13a.

 

[5] Jaguigá 15b.

 

[6] Abodá Zará 18b.

 

[7] Ver Sanedrín 11b.

 

[8] ver Guitín 55b.

 

[9] Yerushalmi Jaguigá 3:1.

 

[10] Erubín 13b.

 

[11] Sanedrín 24a.

 

[12] Kidushin 81a.

 

[13] Yeshayá 24:23.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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